martes, 24 de abril de 2007


Pókemon


Se trata de un animé con claras perspectivas de convertirse en videojuego, cosa que ya ha ocurrido un montón de veces.


Existen distintos tipos de pókemon, los cuales poseen uno o dos elementos en particular, lo cual pasa a constituirse como su punto débil y su arma más fuerte al mismo tiempo, dependiendo del pókemon al que se enfrente. De manera que, en cierto modo, es como la vida misma. Todos tenemos ciertas características en particular y dependiendo de cómo las utilizemos, pasan a constituirse en nuestros puntos débiles o puntos fuertes.


Pókemon trata acerca de la estrategia como herramienta para conseguir nuestros objetivos, a la larga no importan nuestras cualidades, sino el ingenio con el que nos valemos para utilizarlas y enfrentar las piedras que se aparecen en nuestro camino.


Claro que la diferencia es que cuando nos cansamos de trabajar no es cosa de ir a un centro pókemon y recuperarnos al tiro, sino más bien, es cosa de echarse una siesta o dormir toda la noche. Lo malo: los pókemon no carretean. De manera que, en cierto modo, tienen una vida a medias, parcialmente frustrada y claramente, la del típico oficinista trabajólico que llega a casa, le pregunta al hijo "¿hiciste las tareas?", le da un beso a la esposa y luego se duerme.

Sin duda pókemon es un animé cuyo fin principal es entretener. Y convertirse en un éxito de rating y de venta de peluches, lápices, gomas de borrar, figuras de plástico, álbumes, cartas tipo magic, cubrecamas, soundtracks, libros para colorear, poleras, películas e incluso, autos. Cosa que llegó a materializarse con creces.
Fin de la transmisión.