viernes, 9 de noviembre de 2007


Batman Regresa

Sin duda ésta es una obra maestra de la cinematografía llevada a la pantalla grande de la mano del maestro de los aspectos oscuros de la personalidad, pero en el buen sentido de la palabra: Tim Burton.

Tim Burton convierte a Batman en lo que es: ambiguo e indefinible. Lo que sucede con Batman es que a la larga uno no es capaz de determinar quién es el bueno y quién es el malo, al detenerse a examinar el modus operandi de los personajes principales.
Batman sufrió un terrible trauma severo, no sólo perdió a sus padres, sino que él estaba presente en el momento en que eran asesinados. Hundido en la depresión, se encuentra con su lado oscuro y decide darle una utilidad práctica: combatir el crimen (aunque de vez en cuando uno se pregunte si el fin justifique sus "medios").
Los villanos que aparecen en Batman, tanto en los comics, como en las películas y dibujos animados, tambien pasaron por traumas severos que los llevaron a convertirse en lo que son.
En el caso del Pingüino, en esta película se nos muestra como una trágica y oscura versión del mismísimo Moisés bíblico. Avandonado a su suerte por sus propios padres, quienes no pudieron aceptarlo debido a su abominable aspecto e inaceptable comportamiento, es lanzado a un río de Ciudad Gótica. El río lo conduce a las profundas cloacas de la ciudad, en donde es adoptado por unos pingüinos.
Gatúbela es asesinada por su propio jefe de trabajo. Luego de ser una ineficiente secretaria a su cargo, su misma ineficiencia la lleva a enterarse de planes macabros maquinados por su jefe, quien no ve mejor manera de hacerla callar que llevándola a la tumba.
Sin embargo, unos gatos la reviven, de manera que la ahora ex-nerd, pasa a ser una femme fatale de la noche a la mañana. Adquiere un disfraz, y comienza a atormentar a los criminales que tratan de herir a las mujeres de Ciudad Gótica, aunque también se da el lujo de llamar la atención al hacer explotar una tienda de departamentos.
Batman es un comic deliberadamente ligado al Romanticismo del siglo XIX. La ambigüedad de los personajes, las puestas en escena, la fotografía y el modo en que se desarrolla la trama, aluden a los vampiros, Edgar Allan Poe e inclusive Lovecraft.
El Sorprendente Castillo Vagabundo

Hayao Miyazaki nos sorprende una vez más con una de sus más imaginativas películas. Solamente superada por "El viaje de Chihiro", en cuanto a excesiva imaginación se trata, El Sorprendente Castillo Vagabundo lleva a la pantalla grande una sobredosis de creatividad y multiples realidades, las cuales son totalmente fieles a la estética que Miyazaki ya estrenara en producciones anteriores de animación japonesa, como Heidi, Conan y Totoro, entre otras.
Aunque sin duda su obra maestra de la animación japonesa constituye el film "La princesa Mononoke" (por la cual, para verla, los japoneses esperaron días haciendo fila para obtener un boleto, con carpa, saco de dormir y cafeteras portátiles), El Castillo Vagabundo sobrepasa los límites de surrealidad antes alcanzados.
En este film se mezcla con total naturalidad la magia con la realidad, junto con portales dimensionales y una absurda y sangrienta guerra en la cual participan personajes sacados directamente del inframundo. La magia y la ciencia, junto con la realidad y una oscura, pero al mismo tiempo, luminosa trama, hacen de este film una obra totalmente inclasificable.
No obstante la hemorragia de creatividad que la pelicula ostenta, la historia de algun modo se vuelve verosímil, con una gráfica insuperable, la cual es capaz de mezclar imagenes de computadora con paisajes pintados a mano y animación japonesa tradicional.
Al igual que siempre, Miyazaki nos introduce en un mundo en el que la tecnología de punta de hoy en día no existe, no obstante, existen otros tipos de tecnologías, casi preindustriales, pero al mismo tiempo la tecnología y la magia están estrechamente vinculadas.