viernes, 9 de noviembre de 2007

El Sorprendente Castillo Vagabundo

Hayao Miyazaki nos sorprende una vez más con una de sus más imaginativas películas. Solamente superada por "El viaje de Chihiro", en cuanto a excesiva imaginación se trata, El Sorprendente Castillo Vagabundo lleva a la pantalla grande una sobredosis de creatividad y multiples realidades, las cuales son totalmente fieles a la estética que Miyazaki ya estrenara en producciones anteriores de animación japonesa, como Heidi, Conan y Totoro, entre otras.
Aunque sin duda su obra maestra de la animación japonesa constituye el film "La princesa Mononoke" (por la cual, para verla, los japoneses esperaron días haciendo fila para obtener un boleto, con carpa, saco de dormir y cafeteras portátiles), El Castillo Vagabundo sobrepasa los límites de surrealidad antes alcanzados.
En este film se mezcla con total naturalidad la magia con la realidad, junto con portales dimensionales y una absurda y sangrienta guerra en la cual participan personajes sacados directamente del inframundo. La magia y la ciencia, junto con la realidad y una oscura, pero al mismo tiempo, luminosa trama, hacen de este film una obra totalmente inclasificable.
No obstante la hemorragia de creatividad que la pelicula ostenta, la historia de algun modo se vuelve verosímil, con una gráfica insuperable, la cual es capaz de mezclar imagenes de computadora con paisajes pintados a mano y animación japonesa tradicional.
Al igual que siempre, Miyazaki nos introduce en un mundo en el que la tecnología de punta de hoy en día no existe, no obstante, existen otros tipos de tecnologías, casi preindustriales, pero al mismo tiempo la tecnología y la magia están estrechamente vinculadas.