
Sakura Card Captors
Existe una diferencia sustancial entre el manga y el animé de esta producción del grupo artístico más top en cuanto a la industria del manga se trata: CLAMP. Dado que han sido capaces de cosechar un éxito tras otro a nivel mundial, a estas alturas me parece extraño que no exista en Japón un museo dedicado por completo al conjunto de su obra.
Sakura era una niña común y corriente, cuya vida marcada por la rutina y el aburrimiento se ve drásticamente cambiada por culpa de su afición a la lectura. Ávida por leer y leer, y dotada de una curiosidad ilimitada, toma por accidente un libro mágico cuyo misterioso contenido resultaron ser las mamonas cartas Clow. Puesto que las cartas son peligrosas y la idea es que no se desparramen por todas partes, están custodiadas por Kerberus, quien dado el hecho de que se había quedado dormido, no pudo cumplir con su labor. De esta manera, Sakura abre el libro, saca una carta y lee su nombre: viento. La carta se "despierta" o "despabila", lo cual desencadena una ventolera de grandes proporciones. Es así como las cartas Clow salen volando en todas direcciones y Sakura se ve en la obligación de arreglar todo el descalabro, esto es, tiene que recolectar todas las cartas.
Sakura, no obstante el error cometido sin querer, asume la responsabilidad de recolectar las cartas mágicas. Sakura tuvo una opción, la opción de desentenderse de todo esto o arreglar el asunto. De manera que esta obra maestra de la industria del manga trata principalmente acerca de la responsabilidad y la capacidad de elegir el propio destino. Visto desde una perspectiva amplia, trata acerca de enfrentarse con uno mismo, esa parte de nosotros que si fuera posible, estaría todo el día pegada como sopapo al televisor, en desmedro de lo que podemos llegar a ser "plenamente".
Fin de la transmisión.
