

Sailor Moon, el conejo de la luna plateada.
La verdad Sailor Moon es una serial de animación que se sale de la norma, a pesar de ser demasiado similar a producciones de la cultura pop japonesa de la época, en cuanto al sentido del humor y el estilo de los dibujos. La animación comenzó a ser transmitida por televisión en japón en 1992 y se transmitía un capítulo a la semana. Parece inverosímil, nosotros estamos acostumbrados a ver un capítulo por día. Pero así es. De hecho, la última temporada, Sailor Stars, llegó a Chile tan sólo un año después de que terminara de transmitirse en Japón.
Ahora... se trata de una superheroína que lucha por el amor y la justicia, de modo que es incapaz de matar a sus enemigos, lo que hace es transformar lo peor en lo mejor. Es como si nuestros demonios, nuestros complejos de inferioridad, temores y asuntos inconclusos se convirtieran en lo mejor que nos ha pasado gracias a un bastón con ornamentos un tanto extravagantes.
Serena es una chica menor de edad, con todo posee la habilidad de superar desafíos extremadamente difíciles, lo cual nos sorprende a todos al final de las temporadas, dado que es una niña llorona y con cualidades de antihéroe, siempre trata de huir del peligro y de lo que la amenaza y no tiene iniciativa, de modo que los demás personajes tienen que estarle diciendo lo que tiene que hacer. De manera que Sailor Moon no es una superheroína independiente y autosuficiente, necesita de sus amigas... sobretodo el amor puro, blanco y verdadero de sus amigas, de lo contrario su desempeño no sería el del cien por ciento.
Los capítulos están cargados de sentimiento y de subjetividad, a pesar de su aparente superficialidad, dado que la autora del manga quiso crear un grupo de personajes con habilidades suprahumanas no convencionales pero inspirándose en los Power Rangers. Serena es una chica fuerte a pesar de todo y es adorable. Esa es la gracia de Sailor Moon, es una animación que parece lo más superficial y estereotipada del mundo, pero en el fondo tan sólo se trata del amor verdadero en medio de una jungla de cemento.
Serena soñaba con ser una sailor scout, pero cuando le llegó la hora de convertirse en una, se dio cuenta de que era demasiada responsabilidad y no se sentía capaz de salvar al mundo del caos y la oscuridad. Tenía pesadillas y quería huir de su destino. La verdad lo que pasa es que se hizo conciente a muy temprana edad de muchas cosas en relación a lo que tenía que hacer y simplemente se sintió superada, lo veía como un imposible y tuvo miedo de su propia grandeza, el gran temor de todos nosotros. Por eso preferimos refugiarnos en nuestros complejos de inferioridad, es más cómodo, es más tranquilo, es más estable que tener que luchar contra nosotros mismos y convertirnos en gigantes. Lo que pasa es que nos da vértigo nuestra propia grandeza, oculta en nuestro subconsciente como una semilla a punto de estallar. También nos asusta lo que los demás puedan pensar al vernos tan agrandados de la noche a la mañana.
Con todo, Sailor Moon pasó por situaciones difíciles, pero a pesar de que en la ultima temporada se queda prácticamente sola, fue capaz de tomar por fin sus propias decisiones y salvar a la galaxia del caos gracias a la luz de la esperanza que estaba oculta en su corazón de diamante. Y a pesar de todo, fue feliz la mayor parte del tiempo, lo cual fue una suerte si comparamos su destino con el de Sailor Galaxia, sailor que en su afán por acabar con el caos, lo encerró en su cuerpo, en su apariencia, sacrificando su felicidad por una causa noble, lo cual terminó en un reguero involuntario de sangre y lágrimas. ¿Es esta mi recompensa por luchar por un mundo mejor? ¿De que sirve salvar al mundo entero si no puedo salvarme a mí misma? Cuestionamientos filosóficos subjetivos al interior de Sailor Galaxia. La verdad esto es demasiado fuerte y a mi me queda clarísimo que la animación japonesa no es una cuestión de "simples monitos animados".
Al final Sailor Galaxia vuelve a la luz y arregla el descalabro que quedó por su metida de pata involuntaria a la hora de tomar la iniciativa y querer salvar a la galaxia del caos, gracias al amor puro, blanco, incondicional y verdadero de Sailor Moon. Es un final increíble, a mi se me ponen los pelos de punta cada vez que lo veo.