No sé por qué algunos hablan de los años ochenta como la peor década de la historia de la humanidad, cuando claramente es todo lo contrario. Existen muchas razones de peso para que el autor de este documento emita un juicio de valor de estas características. En primer lugar, cabe mencionar las obras cinematográficas más trascendentales de la década, las cuales pasaron a la historia como clásicos de la cultura ilustrada de fines del siglo XX. Me refiero, claro está a las películas protagonizadas por Freddy Krueger: Pesadilla. Pesadilla marcó a toda una generación de adolescentes con intereses comunes y con vidas similares en las cuales los profesores, los carretes, el insomnio, el high school y sus lockers, constituyen la base de la vida postmoderna en la etapa inmediatamente previa a la adultez, junto con los nerds, los deportistas y las porristas. Pesadilla marca la pauta para producciones cinematográficas posteriores de alta categoría, el remake de “La mancha voraz” es un claro ejemplo de ello.
El Nintendo Entertainment System (mas conocido como NES o, simplemente, Nintendo), fue la primera consola de videojuegos capaz de superar la calidad gráfica, jugabilidad y efectos de sonido (claros precursores del DOLBY) del Atari 800 XL, y sus arcaicos juegos en cassette o, para los mas adinerados de la epoca, diskettera para discos blandos de 1 kilobyte de capacidad máxima. Nintendo fue capaz de otorgarnos genuina entretención cuando los canales de televisión abierta seguían transmitiendo monitos animados del tipo Merry Melodies, Bugs Bunny, Porky, Tom y Jerry y el Correcaminos, cuya produccion data de 1950, época paleolítica de los mass media a nivel mundial.
Terminator (1984), obra maestra de James Cameron (Alien 2, Titanic, Dark Angel), marcó a toda una generación, la cual aun hoy en día se pregunta cómo es que rayos funcionan o funcionarían o funcionan en el ambito de la ficcion (especificamente esta pelicula), los viajes a través del tiempo. Y es la clara precursora de Matrix (Wachowsky Brothers Co.), Inteligencia Artificial (Steven Spielberg) y, en alguna medida, la Familia del Futuro (Disney Studios, 2007), en cuanto a tratar la temática de la inteligencia artificial y su posible repercusión apocalíptica en un futuro cercano.
Estas manifestaciones de la cultura ilustrada, revelan cuan elevada fue la cosmovisión de toda una década marcada por el nacimiento de lo que posteriormente sería conocido como “las nuevas nanas del siglo XXI”, me refiero, claro está, a los ELECTRODOMÉSTICOS. Sin duda los años ochenta lograron trascender hasta bien entrada la década de los noventa, de lo cual me dispongo a escribir a continuación.
En cuanto a la música que podíamos escuchar a principios de los noventa, ante la ausencia de Internet como Mass Media, tuvimos la oportunidad de ver video clips a través del programa musical numero uno de la television chilena: Sábado Taquilla. El solo nombre del programa nos hace rememorar inevitablemente la decada de los ochenta. Si bien los numero uno eran lo peor, cabe mencionar que hay que ser muy imbecil para llamar por telefono y botar en este tipo de programa por un videoclip, mucho más imbecil es botar por correo. Esto explica el hecho claramente surrealista de que “El rap de la abuela” (cuyo videoclip nada tenía que envidiarle a los “gags” de Video Loco en cuanto a nivel de producción se trata) fuese el Numero Uno durante casi una decada.
Hasta que gracias a Scorpions y su demagógico tema políticamente correcto, “The Wind of Change”, todos los chilenos nos amamonamos, prendimos un fósforo y lo movimos al compás de la música, sostenido por nuestras manos, con un rítmico movimiento de vaivén en el aire.
TIEMPOS AQUELLOS... (SNIF)
Escrito y dirigido por:
Hans Wim Contreras.
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FBI: Warning!!!!
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ELIJA UN TEMA DE LA BARRA DE LA IZQUIERDA DE SU MONITOR Y DIVIÉRTASE LO QUE MAS PUEDA. Ríase no más con los articulos de película, que fueron escritos específicamente para eso.