
Ally McBeal
Esta abogada con cero aptitudes para llevar a cabo una demanda como la gente, bien podría haberse dedicado a la literatura, principalmente en el área de la novela rosa. Claramente Ally no sólo es adicta a los cuentos de hadas medievales, sino también los libros de Paulo Coelho, Dawson's Creek y, en alguna medida, las canciones de Alex Ubago y Ricardo Arjona.
Sin duda Ally McBeal se trata de muchas cosas, menos de asuntos legales. El hecho remarcable de que todos los que aparecen en pantalla mantengan un estado facial de rubor sexual permanente es una clara transgresión a los límites impuestos por series del canal Warner, en específico, Seventh Heaven.
Ahora, Ally McBeal no sólo es extremadamente bienintencionada (pero en el mal sentido de la palabra), sino también MUY honesta con lo que siente y piensa, cosa que cambia cada cinco segundos dado el hecho incuestionable de que es temperamental a mas no poder. Es esta encantadora cualidad especial lo que la mantiene en el centro de un cortejo constante por parte de todos los hombres con los que se encuentra en su camino. Claro que también influye el hecho de que tenga una minifalda pegada a la cintura.
A pesar de ello, Ally está en busca del hombre de su vida, el cual no es otra cosa que un cubo en medio del platónico mundo de las ideas. NO EXISTE. De manera que va derecho a convertirse en una solterona totalmente convencional de hecho, pero no en estricto rigor (?).
Ally McBeal fue una serie de televisión de culto, la cual fue vista por más de 18 millones de personas en todo el mundo (worldwide es lo mismo). Catalogada como "dramedy", es decir, una cruza entre un drama y una comedia, fue capaz de poner temas controversiales en el tapete, criticando principalmente los discursos políticamente correctos que sustentan las bases de los estereotipos que están de moda hoy por hoy. Y sin duda, lo mejor de toda la serie es el baño unisex.
Eso es todo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!