sábado, 30 de diciembre de 2006


Happy Feet?

Mi prima insistió en que fuéramos a ver Happy Feet y yo le aclaré desde un comienzo que la noche anterior no había dormido por estar trabajando.

De cualquier modo su insistencia y mirada Hamtariana no me dejaron otra alternativa. Así que fuimos a primera hora. El resultado: me quedé dormido en medio de la película. Ni siquiera caché si la pelicula es aburrida o no, el sueño no me dio tiempo para fijarme en ese detalle.

Igual, no entendí mucho, sólo que Candy ha dejado estragos a la hora de influir en melodramas para preadolescentes menores de 14. La cosa es que estoy esperando todavía a que mi prima me cuente el final de la película.